LAS PEQUEÑAS Y MEDIANAS EMPRESAS (PYME) Y

LA PROPIEDAD INTELECTUAL EN AMÉRICA LATINA

 

INTRODUCCIÓN

 

1.       El papel fundamental que desempeñan las pequeñas y medianas empresas (PYME) en el desarrollo económico y social de América Latina, tanto por su contribución al empleo y al Producto Interno Bruto (PIB) como por su rol en el fortalecimiento de la cohesión social de los países de la región, es hoy ampliamente reconocido.

 

2.       Algunas estadísticas recientes indican que el 99.6% de las empresas brasileñas son pequeñas y medianas empresas y que brindan trabajo a aproximadamente el 59,8% de la población económicamente activa del país.  En Chile, se trata aproximadamente del 99% de las unidades productivas con un aporte del 86% al total del empleo y de 37% al valor agregado del país.  En Colombia, las PYME aportan el 63% del empleo y, como en el caso de otros países de la región, se concentran principalmente en el sector de servicios. En Venezuela, la participación de las PYME al valor agregado del sector manufacturero es del 14.5% y al empleo del mismo sector, del 36%.

 

3.       Si bien la importancia de las PYME en la economía de los países es un fenómeno mundialmente reconocido, varias características específicas de las PYME latinoamericanas merecen especial atención, comenzando por la baja productividad de las mismas en comparación con las grandes empresas.  Según algunos estudios, la diferencia de productividad alcanza un 50% en la región mientras que en los países industrializados la brecha de productividad entre las grandes empresas y las PYME se sitúa en 20%.[1]  Por otra parte, un número considerable de PYME latinoamericanas son microempresas y empresas informales que operan principalmente en el sector de servicios y de producción de bienes de baja tecnología.[2]  Por último, otra característica de las PYME en muchos países latinoamericanos es que producen esencialmente para el mercado interno. Se calcula, por ejemplo, que el 3% de las PYME de Ecuador exporta y que la exportación representa el 5,6% de las ventas de las pequeñas empresas brasileñas.[3]

 

4.       Es importante también destacar las transformaciones que están ocurriendo en el entorno competitivo, en gran parte como consecuencia de la globalización, la apertura de mercados, la tercerización de las actividades manufactureras y el auge de las tecnologías de la información y la comunicación, y los nuevos desafíos a los que se ven enfrentadas las PYME.  Estos cambios han, por un lado, permitido a las PYME en ciertos sectores mejorar su productividad principalmente a través de un mayor acceso a tecnología incorporada al capital, pero, por el otro, también han puesto en evidencia algunas de las dificultades que encuentran las PYME en adaptarse a las nuevas condiciones del mercado debido a la creciente necesidad de incorporar nuevas tecnologías, mejorar la eficiencia en la gestión de las empresas, reducir costos para sobrevivir en el mercado y lograr ser internacionalmente competitivas.  En un mundo globalizado, y con cada vez menos barreras al comercio internacional, el reto principal para las PYME es el de ser internacionalmente competitivas, aún cuando operen exclusivamente en el mercado interno.  En este contexto, la innovación y la gestión de activos han asumido un papel fundamental.

 

5.       Si bien las estadísticas muestran la importancia de las PYME en las economías de la región, también resaltan la necesidad de formular políticas que contribuyan a mejorar su productividad y a aumentar su capacidad exportadora. Las políticas de apoyo a la innovación de las PYME pueden ser un factor determinante para facilitar su desarrollo tecnológico y fomentar la producción de bienes con un alto valor agregado. En este contexto, es importante determinar el papel que puede desempeñar la propiedad intelectual, no sólo para dar mayores oportunidades a las PYME innovadoras para comercializar sus productos y servicios sino, además, como incentivo para que inviertan en la generación de nuevas tecnologías, en la producción de bienes innovadores, y en la diferenciación de sus productos a través del diseño y la marca.

 

LAS PYME Y LA PROPIEDAD INTELECTUAL

 

6.       Las estadísticas de que se dispone en relación con el uso del sistema de propiedad intelectual por parte de las PYME se limitan en gran medida al uso del sistema de patentes por parte de PYME de los países europeos. En un estudio preparado por el Instituto Roland Berger Forschungs para la Oficina Europea de Patentes sobre el uso del sistema de propiedad intelectual por parte de las PYME en la Unión Europea, se estima que una de cada seis empresas del sector manufacturero (sin contar las microempresas y las empresas artesanales) presenta solicitudes de patentes.  Se afirma además, que una de cada tres empresas realiza actividades de investigación y desarrollo (I+D) pero no patenta sus invenciones.[4]  Entre las empresas que realizan actividades de I+D pero no patentan, el conocimiento del sistema de patentes es muy limitado y se considera que dicho desconocimiento determina en gran medida el nivel de utilización del sistema.

 

7.       De conformidad con otro estudio realizado por la empresa Derwent, basado en una encuesta realizada en varios países europeos, las razones más comunes por las que no se solicitan patentes son: (1) no se considera que las patentes sean pertinentes para el ramo de actividad de la empresa;  y (2) el sistema de patentes es considerado demasiado oneroso y complejo.[5]  A conclusiones similares llegó también un estudio realizado en el Reino Unido en el que se constató que los pequeños empresarios concedían mayor importancia a métodos informales de protección de sus activos de propiedad intelectual (acceso inmediato al mercado, relaciones duraderas basadas en la confianza, intercambio limitado de información, etcétera) que los derechos oficiales que pueden ser objeto de registro.[6] A conclusiones similares se llegó en un estudio realizado por LEVIN para el caso de las empresas norteamericanas industriales.[7] Un número importante de PYME, por lo tanto, utiliza el secreto empresarial como principal mecanismo de protección aunque con frecuencia desconoce las medidas que deben tomarse para proteger sus secretos empresariales o las ventajas que se pueden obtener a través de la protección por patente, diseño industrial o derecho de autor de algunos de estos secretos.  En otro estudio, realizado por el Grupo STEP de Noruega por encargo de la OMPI,[8] se llega a la conclusión de que las pequeñas empresas noruegas no sólo patentan con una frecuencia menor a la de las grandes empresas sino que, además, la probabilidad de que las patentes sean concedidas, debido a la calidad de las solicitudes, es mucho menor. Estos resultados también apuntan a mostrar que las PYME tienen un conocimiento limitado del sistema y que cuando lo utilizan no lo hacen siempre de manera adecuada.

 

8.       Poca es la documentación de que se dispone sobre el uso del sistema de propiedad intelectual por las PYME en Europa, información que todavía es más escasa en muchas otras regiones del mundo, incluida América Latina.  Uno de los problemas fundamentales es la falta de datos desagregados en materia de solicitudes de patente, marcas y dibujos y modelos industriales por parte de las PYME, o por diferentes tipos de PYME.  Las estadísticas generales sobre solicitudes y registros de derechos de propiedad intelectual, en especial patentes, por parte de empresas nacionales, resulta muy bajo, y es significativamente más bajo que en Europa, en proporción al número de empresas. Además, entre las empresas que solicitan patentes, la mayoría son empresas grandes.  Por otra parte, las PYME utilizan con menos frecuencia la información tecnológica que figura en los documentos de patente que las empresas de mayor talla.  En un estudio sobre las pequeñas y medianas empresas en el ámbito de la biotecnología, realizado en cinco países latinoamericanos (Argentina, Brasil, Colombia, Chile y Uruguay), se puso en evidencia que el 6,7% de las PYME objeto de estudio atribuían “gran importancia” a la información de patentes como fuente de información comercial o técnica (el 13% de las PYME encuestadas opinaban lo mismo en lo que respecta a las patentes internacionales).[9]  En cuanto a las marcas, en un estudio realizado recientemente en Lima (Perú) se llegó a la conclusión de que sólo el 6,5% de las empresas encuestadas habían registrado su marca.[10] 

 

9.       Las razones por las cuales el sistema de propiedad intelectual ha sido poco utilizado por las PYME son varias y deben ser brevemente analizadas para poder comprender de qué manera se puede facilitar su acceso a la propiedad intelectual. 

 

En primer lugar, se verifica un conocimiento muy limitado del sistema, debido en parte a una ausencia casi completa de la propiedad intelectual en los programas universitarios, los cursos de formación de empresarios y los programas de apoyo a la innovación de las PYME. 

 

En segundo lugar, los costos relativos a la solicitud, registro, mantenimiento y observancia de derechos suelen considerarse demasiado elevados.  Esta percepción se ve acentuada por el limitado conocimiento que se tiene de los potenciales beneficios de la protección y por el bajo reconocimiento que aún tienen los derechos de propiedad intelectual en los círculos financieros de la región como activos con un importante valor económico. 

 

En tercer lugar, la complejidad del sistema suele ser una barrera para una mayor utilización del sistema de propiedad intelectual, sobre todo porque aún hay pocas instituciones, consultorías o empresas que ofrezcan asesoría, apoyo y/o financiación para la preparación de las solicitudes y la gestión de los activos de propiedad intelectual.

 

          A.      Las PYME y la innovación

 

10.     Las PYME conforman un grupo heterogéneo dentro de cada país.  Su capacidad innovadora varía mucho en función de factores como el sector, la talla, las prioridades y los recursos. En un documento elaborado por la OCDE, se dividió a las PYME de la Unión Europea en tres grupos principales:

1)       creadores tecnológicos;

2)       usuarios de tecnologías de punta (con capacidad de I+D variable); y

3)       usuarios de tecnologías no innovadoras. 

 

          Aunque los porcentajes de empresas que entran dentro de cada una de estas categorías probablemente varíen de país a país, la categorización resalta la diversidad entre las PYME en cuanto a la capacidad tecnológica y la necesidad de tomar en cuenta esta heterogeneidad a la hora de estudiar políticas de apoyo a la innovación.

 

11.     Además, es importante resaltar las diferencias entre las distintas ramas productivas en cuanto a las “oportunidades tecnológicas”.[11]  En los sectores de alta tecnología, como la industria de los programas informáticos y la biotecnología, la innovación es un proceso constante y una estrategia competitiva fundamental para todas las empresas.  La innovación en este sentido permite a las empresas:

 

1)       mejorar su eficiencia y gestión;

2)       reducir costos de producción;

3)       introducir productos nuevos;  y

4)       mejorar la imagen y reputación de la empresa y de sus productos  

 

          En sectores de baja tecnología y de productos maduros, donde las “oportunidades tecnológicas” y el margen para introducir innovaciones radicales es menor, las empresas se apoyan en la creación de nuevos diseños y/o en pequeñas modificaciones funcionales como instrumentos de innovación y diferenciación de sus productos.

 

12.     La heterogeneidad de las PYME en cuanto a su capacidad de innovar y de incorporar tecnologías también se aprecia en la forma en que dichas empresas utilizan y se benefician del sistema de propiedad intelectual. Las PYME más innovadoras (o “creadores tecnológicos”) podrán beneficiarse de los derechos de propiedad intelectual para proteger varios aspectos de su actividad innovadora y creativa.  El éxito de las empresas creadoras de tecnología dependerá en gran medida de su capacidad para proteger y comercializar sus invenciones, obtener información sobre las últimas innovaciones en el campo técnico en el que operan, adquirir tecnología y maquinaria de punta y vigilar los mercados para asegurarse de que sus invenciones no sean objeto de infracción.  Toda empresa con estas características deberá adoptar una sólida estrategia de propiedad intelectual que comprenda un buen conocimiento de las reglas de juego y una política clara en materia de: 

 

1)       adquisición de derechos; 

2)       supervisión tecnológica utilizando, entre otras fuentes, la información contenida en documentos de patentes; 

3)       gestión y explotación de los derechos de propiedad intelectual;  y

4)       observancia de los derechos.

 

13.     Es importante destacar, sin embargo, que en el contexto latinoamericano, sólo un porcentaje reducido de micro y de pequeñas y medianas empresas pueden ser consideradas creadoras de tecnología de punta.  Esto no implica que falte capacidad innovadora por parte de las PYME latinoamericanas, sino que la innovación adquiere rasgos particulares que es importante comprender para analizar la manera en que la propiedad intelectual puede ser de importancia para el desarrollo de las PYME latinoamericanas.  Estos rasgos pueden resumirse, de manera general, de la siguiente forma:

 

a)         las PYME no asignan recursos financieros de manera específica a I+D o a actividades de innovación, por lo que tampoco se cuenta con estructuras, laboratorios o áreas destinadas a esos fines;

 

b)         existen dificultades para la formalización de los procedimientos innovadores, debido a la falta de equipos, infraestructura institucional y personal especializado para actividades de investigación en las empresas, lo que también dificulta la protección y explotación adecuada de las innovaciones realizadas;

 

c)         el personal dedicado a actividades de I+D realiza simultáneamente otras actividades en la empresa;  y

 

d)         la innovación adquiere un carácter incremental.[12]

 

14.     En una encuesta reciente de PYME en la Argentina se resalta que, generalmente, las actividades innovadoras en las PYME se realizan de manera informal, es decir, sin un lugar específico para su desarrollo, y se desconoce el monto gastado en actividades de investigación y desarrollo.  Asimismo, entre las actividades de innovación se destacan el desarrollo y las mejoras incrementales de productos, y, en menor medida, los cambios organizacionales y la búsqueda de nuevas formas de vinculación con el mercado.[13]

 

15.     En Chile, las estadísticas del Instituto Nacional de Estadística muestran que las actividades de innovación de las PYME consisten principalmente en: (a) mejoras en materia de embalaje;  y (b) mejoras en el diseño de los productos.  En tercer lugar se sitúa la innovación de productos, y sólo mucho después, la innovación de procesos o de la gestión organizativa.[14]  En Colombia, las actividades de innovación de las PYME (según el DNP)[15] se centran principalmente en el diseño y en la adquisición de tecnologías incorporadas al capital.

 

16.     Un importante obstáculo a la adquisición y el desarrollo de tecnología innovadora y know-how por parte de las PYME de la región es también la falta de suficientes estructuras institucionales e incentivos para promover la colaboración con las universidades y centros de investigación del sector público.  Los resultados de la investigación de las universidades y entes públicos no siempre son adecuadamente protegidos y remunerados y, por lo tanto, hay pocos incentivos para transferir know-how o invenciones con potencial comercial a las PYME.[16]

 

17.     La falta de estadísticas sobre innovación tecnológica de las PYME en todos los países de la región no permite obtener un panorama suficientemente amplio de la innovación en las PYME latinoamericanas.  Sin embargo, sobre la base de la información presentada en los párrafos anteriores, es posible sacar algunas conclusiones importantes sobre el papel que puede desempeñar la propiedad intelectual en una mejor explotación de la innovación por parte de las PYME de la región.

         

18.     En el contexto de las PYME latinoamericanas, y en particular aquéllas que operan en sectores tradicionales de baja tecnología, la innovación se realiza principalmente a través de mejoras incrementales a productos existentes o mejoras en el embalaje o el diseño de los productos, lo que en lo relativo a los derechos de propiedad intelectual se relaciona directamente con los modelos de utilidad y los diseños industriales.  Estos dos instrumentos legales de protección de la propiedad intelectual de las empresas pueden ser de gran utilidad para mejorar la competitividad de las PYME, tanto en los mercados nacionales como en los internacionales. A través de la protección de sus innovaciones y diseños, las PYME pueden obtener exclusividad para la comercialización de sus productos y así lograr beneficios y reconocimiento por parte de los consumidores por su actividad innovadora.

 

19.     Asimismo, la protección por patente puede ser de gran importancia para las PYME latinoamericanas capaces de crear tecnología innovadora o aquéllas que desarrollan nuevos productos con potencial comercial.  El número reducido de solicitudes de patentes por parte de las PYME latinoamericanas puede deberse, en gran parte, al escaso conocimiento que se tiene del sistema de patentes y al poco reconocimiento que aún tienen por parte de, por ejemplo, inversores, bancos, prestamistas y círculos financieros en general.  Las actividades de difusión deberían tener en cuenta la importancia de sensibilizar al sector financiero para que comience a apreciar más el valor económico de los activos de propiedad intelectual.

 

20.     En un estudio realizado por ANPROTEC sobre las PYME “graduadas” de las incubadoras de empresas en Brasil, se demuestra que aproximadamente un 15% de las empresas encuestadas ha solicitado por lo menos una patente, un dato que se aproxima al promedio europeo de PYME en el sector manufacturero (excluyendo a las microempresas y las empresas artesanales) según los datos del mencionado estudio de la Oficina Europea de Patentes.  Esto podría deberse a que las PYME incubadas, además de tener un nivel tecnológico por encima del promedio, tienen un acceso más fácil a asesoría e información sobre el sistema de patentes que las demás PYME.  Como en el caso de las empresas incubadas, resulta importante que las empresas con capacidad tecnológica e innovadora tengan acceso a servicios de información y asesoría en propiedad intelectual para que puedan beneficiarse de la protección por patente.

 

21.     Las patentes también pueden representar un instrumento de gran importancia para la transferencia de tecnología del sector público al sector privado.  En toda política encaminada a promover una mayor articulación entre las universidades y centros de investigación, por un lado, y las PYME por el otro, debe tenerse en cuenta la importancia de la propiedad intelectual, en particular de las patentes, como instrumento que crea los incentivos necesarios para que la tecnología y el know-how del sector público puedan ser transferidos al sector privado para su comercialización.  Para esto, es imprescindible que se elaboren reglas claras sobre la titularidad de las invenciones realizadas por investigadores universitarios o financiadas por entes públicos, así como sobre la distribución de los beneficios por eventuales regalías. El establecimiento de centros de vinculación tecnológica (o technology licensing offices), con expertos en propiedad intelectual que actúen de enlace entre el mundo académico y el mundo empresarial, adquiere una importancia primordial para institucionalizar el proceso y encontrar formas de superar la brecha cultural que existe entre los dos mundos y resolver potenciales conflictos de intereses.[17]

 

22.     Se considera, además, que un elevado número de PYME podría beneficiarse de una mayor utilización de la información contenida en documentos de patentes.  Las patentes son una fuente importante de información tecnológica y comercial para las PYME que buscan tecnología innovadora para sus productos o servicios, tanto en sectores de alta como de baja tecnología.  Inclusive, las empresas con limitada capacidad de I+D pueden beneficiarse de la información contenida en los documentos de patentes para resolver problemas técnicos específicos y/o encontrar nuevos proveedores, por ejemplo.  La publicación de algunas bases de datos de patentes por Internet ha dado la oportunidad a las PYME de utilizar esa información de manera directa y gratuita.  Sin embargo, existe hoy un desconocimiento casi absoluto de las bases de datos de patentes y se requiere un importante trabajo de sensibilización, así como de asesoría sobre la forma de utilizar dichas bases de datos de manera adecuada, para que las patentes puedan realmente convertirse en una fuente de información tecnológica válida para las PYME. 

 

23.     Por último, cabe destacar que un mayor conocimiento del sistema de patentes podría crear un mayor incentivo para que las PYME latinoamericanas realicen actividades de I+D y comercialicen sus productos innovadores respaldados por la exclusividad otorgada por las patentes. Esto podría ser determinante para el desarrollo de sectores con un alto nivel de oportunidades tecnológicas y apropiabilidad, como el sector de la biotecnología.

 

          B.      Las marcas y otros signos distintivos

 

24.     En cuanto a la importancia de las marcas y otros signos distintivos para las PYME, se observa que tanto las PYME industriales como las del sector agrícola o el sector de servicios, con independencia de la talla y de si tienen o no capacidad innovadora, utilizan signos distintivos (o marcas) para diferenciar sus bienes y servicios de los de la competencia. Mientras nadie ignora la importancia que reviste la marca como eje fundamental de la estrategia de marketing de una empresa, no siempre las PYME aprecian suficientemente la importancia del registro de la marca para obtener derechos exclusivos sobre su utilización y explotación. Para poder crecer y mantenerse competitivas, las PYME deben invertir en promocionar sus marcas y así aumentar la apreciación y reconocimiento de sus productos por parte de los consumidores. El registro de la marca es fundamental para proteger dichas inversiones y evitar que los competidores utilicen marcas similares que puedan causar confusión en el mercado y/o desprestigio de la marca. Por otra parte, para que una marca pueda realmente ser considerada como un activo de una empresa, es crucial que la empresa pueda demostrar que es titular de ese activo y que tiene la exclusividad sobre su explotación.

 

25.     Un aspecto que merece particular atención es el potencial que ofrecen las marcas colectivas, las marcas de certificación y las denominaciones de origen para las PYME de la región.

 

26.     Con independencia de la calidad de los productos de una empresa, acceder a los comercios de venta, los mercados locales y las redes de distribución y conseguir que los consumidores conozcan los productos, requiere una inversión considerable que puede sobrepasar el presupuesto de muchas empresas.  Este problema es aún más evidente cuando se trata de microempresas con pocos recursos y capacidad limitada para promocionar sus productos y establecer una imagen de marca que les permita obtener reconocimiento en el mercado.  Las marcas colectivas permiten la utilización de una misma marca por parte de un grupo de empresas que ofrecen un producto o servicio con determinadas características.  A través de la utilización de una marca colectiva, grupos de microempresarios pueden conseguir mayor reconocimiento en el mercado para los productos de todos los miembros de la asociación titular del derecho y obtener así un acceso mayor a mercados locales y, eventualmente, internacionales.  La necesidad de establecer criterios y/o normas para la utilización de la marca colectiva crea, además, un incentivo para estandarizar productos y procesos de producción y asegurarse de que la calidad de los productos comercializados con la marca colectiva cumplan con ciertos requisitos básicos.

 

27.     Como en el caso de las denominaciones de origen, las marcas colectivas permiten, asimismo, promocionar productos que, por la ubicación geográfica, el clima o el método de producción, tienen características similares, como pueden ser determinados productos agrícolas y/o artesanales.  Este tipo de instrumentos ha sido utilizado para fomentar el desarrollo de determinadas regiones permitiendo a las PYME locales mancomunar esfuerzos para la comercialización de ciertos productos regionales.[18]

 

28.     El fomento de la “asociatividad” se ha convertido en uno de los pilares de las políticas de promoción de las PYME en varios países de la región (véanse, por ejemplo, los programas de actividades de la SEPYME, SEBRAE y FUNDAPYME)[19] y las marcas colectivas y las denominaciones de origen son instrumentos de gran utilidad para promover la asociatividad y ayudar a las PYME a acceder a los mercados.

 

          C.      Las PYME y las industrias culturales

 

29.     Las PYME que operan en las industrias culturales, definidas como “aquellas que combinan la creación, la producción y comercialización de contenidos que son intangibles y culturales en su naturaleza” (UNESCO), merecen particular atención ya que han adquirido un elevado valor económico en la economía basada en la información y los conocimientos, y representan un sector en el que la propiedad intelectual, principalmente el derecho de autor y los derechos conexos, es de vital importancia para su prosperidad y subsistencia.

 

30.     El reconocimiento de la importancia económica que han adquirido las industrias protegidas por el derecho de autor es un fenómeno reciente que ha sido, en los países desarrollados, objeto de varios estudios en los últimos años.  En el contexto latinoamericano, el Estudio sobre la importancia económica de las industrias y actividades protegidas por el derecho de autor y los derechos conexos en los países del MERCOSUR y Chile, recientemente publicado por la OMPI, fue pionero en determinar la importancia real de estos sectores en cuanto a su contribución al PIB, el empleo y el comercio exterior.  Aunque la situación varía de un país a otro, en el estudio se llegó a la conclusión de que la participación de las industrias protegidas por el derecho de autor y los derechos conexos en el valor agregado del MERCOSUR y Chile en su conjunto, es del 6%.  Esos datos demuestran que a la reconocida importancia intrínseca y cultural que tiene el sector debe agregársele una fuerte relevancia económica.  Además, en el estudio se concluyó que el empleo generado por las actividades protegidas por el derecho de autor varía entre un 3% y un 5%.  También se pone en evidencia que el sector es fuertemente deficitario en cuanto al comercio exterior, lo que ha originado un importante desarrollo de las empresas que se ocupan de la distribución de obras protegidas por derecho de autor, pero también cierta carencia, en términos económicos, en el desarrollo del sector de la creación y producción de obras protegidas por el derecho de autor.

 

31.     El sector de las pequeñas y medianas empresas participa activamente en las industrias culturales, tanto en la creación de obras y productos protegidos por el derecho de autor como en su distribución, publicación, difusión o interpretación.[20].  La proliferación de PYME creadoras de programas informáticos es tan sólo un ejemplo de un sector de alto crecimiento económico que participa en la creación de productos protegidos por derecho de autor.  Es fundamental que las PYME conozcan en todos sus aspectos la legislación sobre el derecho de autor y los derechos conexos, para que puedan adoptar una estrategia exitosa de comercialización, concesión de licencias y observancia de los derechos derivados de sus obras.  También es importante que las empresas tengan claridad sobre la titularidad de los derechos (tanto morales como patrimoniales) en los casos en los que las obras hayan sido creadas por los empleados de una empresa o por consultores externos contratados por una empresa. Por último, es fundamental el desarrollo y fortalecimiento de las sociedades de gestión colectiva, que facilitan la concesión u obtención de licencias de las obras protegidas por el derecho de autor.

 

CONCLUSIONES GENERALES

 

32.     Las oportunidades concretas que ofrece el sistema de propiedad intelectual a las PYME dependen considerablemente de las características específicas de cada una y el contexto competitivo y sector en el que operen.  Lo fundamental es tomar conciencia de que las PYME pueden beneficiarse de diferentes aspectos del sistema de propiedad intelectual según su talla y su nivel tecnológico y en función de sus necesidades específicas. Mientras que la protección por patente es una opción para aquellas empresas capaces de generar productos o procesos innovadores, los modelos de utilidad y diseños industriales son de interés para aquellas empresas que realizan modificaciones funcionales o estéticas a productos existentes, El derecho de autor es fundamental para las empresas que operan en las industrias culturales; y las marcas se aplican a todas aquellas empresas o grupos de empresas que utilizan (o podrían utilizar) algún signo distintivo para diferenciar sus productos o servicios. Asimismo, la información tecnológica contenida en documentos de patentes, hoy en día cada vez más accesible al público, puede considerarse una importante fuente de información para empresas a la hora de mejorar sus productos y procesos de fabricación o de buscar proveedores de nuevas tecnologías.

 

33.     Para poder utilizar el sistema de manera eficaz es importante que se conozcan las ventajas que puede ofrecer y tener fácil acceso a mayor información y asesoría cuando se crea necesario.  Contar con conocimientos de base sobre la propiedad intelectual ayudará a los directores de PYME y pequeños empresarios a decidir qué elementos del sistema de propiedad intelectual desean utilizar en función de las necesidades de sus empresas y del contexto competitivo en el que operan.  En otras palabras, el tipo y el grado de utilización del sistema de propiedad intelectual por parte de las empresas debe decidirse sobre la base de un análisis bien fundamentado, por parte de los empresarios mismos, y de un entendimiento adecuado del sistema de propiedad intelectual, no de nociones vagas o del temor a lo desconocido.

 

34.     Asimismo, para que la propiedad intelectual pueda realmente convertirse en un instrumento de desarrollo para las PYME de la región, es importante que comience a ser percibida como tal por parte de las instituciones encargadas de promover el desarrollo de las PYME ministerios competentes, cámaras de comercio, asociaciones empresariales, cooperativas, incubadoras de empresas y parques tecnológicos, instituciones de crédito y consultores empresariales para que sea incluida dentro de la gama de servicios que estas instituciones ofrecen a las PYME.  Es importante que la propiedad intelectual ya no sea percibida como un instrumento jurídico de poca aplicación a la realidad empresarial sino que se incluya en una estrategia global de promoción de la competitividad de las PYME, con el fin de disminuir la brecha de productividad, aumentar su nivel tecnológico y promover su capacidad exportadora.  Son varios los países en el mundo donde se están realizando acciones concretas para atraer a las PYME a la propiedad intelectual bajo la convicción de que una buena utilización de ésta es cada vez más importante para afrontar los retos de la globalización.  En un mundo en el que la competitividad de las empresas es determinada cada vez más por la capacidad de gestión de los activos intangibles como el know-how, las marcas o la tecnología, es imprescindible que los empresarios y gerentes latinoamericanos tengan conocimiento de los instrumentos de protección para utilizarlos en beneficio de sus empresas.



[1] CONINCEEL, Análisis Comparativo de las Leyes para el Fomento de las PYMES en Argentina, Brasil, Colombia, México y Venezuela, CONINDUSTRIA, 2001.

[2] Se calcula en algunos casos que más del 40% de los empleos se encuentran en el sector informal. Véase, por ejemplo, H. De Soto,  El Otro Sendero (1986).

[3] Para un análisis detallado de las PYME latinoamericanas, véase W. Peres y G. Stumpo, Pequeñas y Medianas Empresas Industriales en América Latina y el Caribe, 2002.

[4] EUROPEAN PATENT OFFICE, Utilisation of patent protection in Europe, 1994.

[5] DERWENT:  Dismantling the Barriers:  a Pan-European Survey on the Use of Patents and Patent Information by Small and Medium-Sized Enterprises (Londres, 2000).

[6] J. KITCHING y R. BLACKBURN:  Intellectual Property Management in the Small and Medium Enterprises en Journal of Small Business and Enterprise Development, volumen 5, Nº 4, (Londres, 1999).

[7]  LEVIN, R., LEVORICK, S., NELSON, R. y WINTER, S.G., “Appropriating the Returns from Industrial R & D” en Brookings Papers on Economic Activities (1987).

[8] OMPI, Norwegian SMEs and the IPR System. Exploration and Analysis (2003).

[9]          C. CORREA.  Documento OMPI/IFIA/BUE/00/7.

[10]  Instituto Nacional de Defensa de la Competencia y de la Protección de la Propiedad Intelectual (INDECOPI).  La Oferta de Servicios del INDECOPI a las Pequeñas y Medianas Empresas.  Documento de trabajo Nº 001-2001.

[11] Para una discusión sobre las oportunidades tecnológicas en distintos sectores, véase Pavitt, K. “Patterns of Technological Change: Towards a Taxonomy and a Theory” in Res Policy, 1984, pp. 343-73.

[12] G. YOGUEL y F. BOSCHERINI: Algunas reflexiones sobre la medición de los procesos de innovación: la relevancia de los elementos informales e incrementales, REDES Volumen 3, No 8. Buenos Aires, Universidad Nacional de Quilmes, 1996.

[13] SETCIP, Programa de capacitación tecnológica de PYMES industriales, disponible en http://www.sectcip.gov.ar/publica_planplur/anepyme_n.htm

[14] Instituto Nacional de Estadística, Encuesta de innovación tecnológica (1993-1995)

[15] DNP, Encuesta sobre desarrollo tecnológico en el establecimiento industrial colombiano, 1989-1996.

[16] CONINCEEL (2001), op.cit.

[17]Para un panorama general de la importancia de la propiedad intelectual en las relaciones entre la universidad y la industria, véase Research and Innovation Issues in University-Industry Relations, documento de la OMPI disponible en el portal PYME de la OMPI http://www.wipo.int/sme.

 

[18] L. ALONSO GARCÍA MUÑOZ-NÁJAR, documento WIPO/IP/MIL/01/2(A) disponible en:  http://www.wipo.int/eng/meetings/2001/ip_milan/pdf/ip_mil01_2a.pdf

[19] Ver, por ejemplo: http://www.sepyme.gov.ar/novedades/brasil.htm y C. Romero (FUNDAPYME), “El Salvador: La asociatividad empresarial entre las PYMES”, disponible en: http://www.iberpymeonline.org/noticias.asp?step=1&id=147

[20] Véase al respecto el documento WIPO/IP/MIL/01/3(B) presentado por Mihaly Ficsor en el Foro de Milán sobre propiedad intelectual y pequeñas y medianas empresas.